Cejuela de hueso o de plástico: por qué merece la pena cambiarla

La mayoría de las guitarras salen de fábrica con una cejuela de plástico: es barata, se fabrica en serie y cumple. Pero es una de las primeras piezas que un luthier propone cambiar, porque una cejuela de hueso hecha a medida mejora la guitarra en varios aspectos a la vez. Aquí te explicamos por qué y cómo se hace.

Qué ganas con una cejuela de hueso

Por qué el plástico se queda corto

Muchas cejuelas de plástico se fabrican por inyección y son huecas por dentro: por fuera parecen una pieza entera, pero por debajo tienen cavidades. No todas son así, pero en muchas hay poco material real entre la cuerda y el mástil, y esa falta de masa se traduce en menos resonancia.

Cejuela de plástico con huecos interiores frente a una cejuela de hueso maciza, vistas de frente a escala (se abre en una pestaña nueva)
Muchas cejuelas de plástico tienen huecos por dentro; una de hueso es una pieza maciza.

Además, el plástico es blando. Con el roce de las cuerdas, sobre todo las graves, las ranuras se ensanchan y se hunden: la cuerda baja, puede empezar a trastear en el primer traste y se desplaza de lado al tocar.

Corte ampliado de una ranura de plástico gastada, más ancha y profunda, frente a una ranura de hueso que conserva su forma (se abre en una pestaña nueva)
Con el uso, la ranura de plástico se ensancha y la cuerda baja; la de hueso mantiene su forma.

De qué está hecha una cejuela de hueso

Lo habitual es hueso de vaca macizo, que suele blanquearse para darle un color uniforme. También puedes elegirlo sin blanquear, con su tono marfil natural y sus vetas, o pasar a otros materiales naturales como el cuerno de buey o la madre perla, cada uno con su matiz. Lo explicamos en la guía de hueso o cuerno.

Cómo se hace una cejuela a medida

Las cejuelas de recambio genéricas rara vez encajan a la primera. Por eso lo mejor es partir de una pieza en bruto y ajustarla a cada guitarra:

Cuatro pasos de una cejuela de hueso: pieza en bruto, ajustada de largo y grosor, con perfil y ranuras, y pulida y montada en el mástil (se abre en una pestaña nueva)
De la pieza en bruto a la cejuela montada: cada una se ajusta a la guitarra en la que va.

Si quieres hacerlo tú, tienes el proceso completo, paso a paso, en la guía para tallar una cejuela. Y si no sabes qué medida necesitas, mira la guía de medidas.

¿Y la selleta?

La selleta del puente suele venir también de plástico, y cambiarla por una de hueso tiene las mismas ventajas. Te lo contamos en la guía para tallar una selleta.